Es bueno saber que el primer baño de la guagüita es un momento tan esperado desde hace meses, pero ¿cuándo dárselo? y ¿cómo bañar a tu guagua? Estas son algunas dudas de todos los padres primerizos. Limpiar a una guagüita resbaladiza, y a veces llorando, requiere práctica, así que relájate, cada vez será más fácil y verás que pronto aprenderá a disfrutar y jugar en el agua.

Bien, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que el primer baño de la guagua sea hasta 24 horas después de su nacimiento, o bien, recomienda esperar al menos 6 horas si no es posible que se deje pasar un día completo por motivos culturales.

¿Con qué frecuencia debes bañar a tu guagüita?

Si bien, no existe un momento perfecto para bañar a la guagua, esta será tu decisión. Considera elegir un momento en el que sea menos probable que te interrumpan y cuando tu guagüita esté tranquila.

Elige un pañal para recién nacidos con un indicador de humedad, esto es increíblemente útil, sobre todo en las primeras semanas mientras controlamos de cerca los pañales de un recién nacido.

Suzy Tinker, (Heróe de la Higiene de SHA, Enfermera de Dermatología Pediátrica)

Ahora, debes considerar que a menos que haya regurgitado o se haya manchado, la guagua no se ensucia mucho; así que tres veces a la semana es probablemente suficiente, siempre que mantengas el área del pañal bien limpia y laves sus manos, cuello y rostro varias veces al día. Conoce todo sobre cómo bañar una recién guagua.

​​Cómo bañar con esponja a tu guagüita

Antes de que se caiga el cordón umbilical (entre 10 días y 3 semanas después del nacimiento), la mejor opción es bañar a tu guagua recién nacida con una esponja para evitar que se moje el cordón. Te mostramos cómo:

  • Acuéstala sobre una superficie suave y lisa (puede ser sobre una toalla limpia). Ten a mano un recipiente con agua tibia y una esponja o paño.

  • Mantén a tu guagüita envuelta calentita y saca una extremidad por vez para lavarla.

  • Seca con toques suaves de una toalla el área húmeda y comienza con la otra extremidad.

  • Si accidentalmente se moja el cordón umbilical, simplemente usa una toalla para secarlo con suavidad. Conoce más del cuidado del cordón umbilical.

El gran baño 

Una vez que el cordón se cayó, tu guagua está lista para un baño real en la bañera, en el fregadero (lavamanos) o en la bañera para recién nacidos. En cualquiera de los casos, cubre el fondo con una toalla para que sea más suave y menos resbaladizo. También es bueno que tengas a otra persona cerca para que te ayude a sostener a tu guagüita resbalosa. Te recomendamos reunir antes todo lo que vas a usar para que no tengas que preocuparte durante el baño.

Te damos esta lista simple:

  • Una toalla grande con capucha

  • Una esponja o paño suave

  • Pompones de algodón

  • Jabón para bebé o jabón para bañera

  • Un cepillo o peine para bebé

Solo necesitarás aproximadamente 5 centímetros de agua tibia para dar a tu guagua un baño efectivo. Intenta colocar un paño tibio sobre su vientre para evitar que le dé frío.

Estos primeros baños no deben ser muy prolongados ni minuciosos, pero deben ser efectivos: sostén el cuerpo de la guagua con firmeza, pero con suavidad mientras limpias su piel y cualquier rastro de suciedad o piel desprendida que se haya acumulado. Tendrás que sostener su cabeza y espalda mientras la lavas. Entretanto, presta especial atención a:

  • La zona del pañal

  • Las manos, los pies y entre los dedos de pies y manos

  • Los pliegues en la parte posterior de las rodillas, el cuello y los muslos

  • El rostro; si se ha acumulado suciedad alrededor de los ojos, usa un pompón de algodón para limpiarlo

  • Axilas: aquí se puede acumular pelusa de su ropita

  • Detrás de las orejas

Cuidados del cabello y la cabecita

No todos las guaguas nacen con la cabeza llena de cabello, pero si la tuya sí tiene cabellito, lávala con un champú para guagüitas suave, según sea necesario. Simplemente lava la cabeza, aplicando un poquito de champú, masajeando delicadamente y déjala asentarse por un breve tiempo mientras la bañas. Considera lavar el cabello al final para que tu guagua no tenga contacto con agua enjabonada.

Temperatura del agua para el baño de la guagua

Recuerda que la piel de tu guagua es más sensible que la tuya y es importante cuidar su temperatura corporal, así que considera que el agua del baño que se sienta bien para ti, será demasiado caliente para ella. Antes de poner a tu guagua cerca del agua, pruébala con la parte posterior de tu muñeca o codo: estas áreas son más sensibles al calor que tu mano. El agua debe sentirse tibia, pero no caliente.

Finalmente, no te sorprendas si tu guagüita llora durante sus primeros baños, sólo está reaccionando a una sensación desconocida. Mantén la temperatura ambiente cálida, el agua del baño placentera y calmala con caricias y canciones. Pronto aprenderá a disfrutar de la hora del baño.

Fuentes

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